Un camino de ideas y aspiraciones

Hoy comenzamos una travesía llena de retos e ilusiones por la agenda de trabajo que nos proponemos desarrollar para continuar ofreciendo el mejor servicio educativo a nuestras y nuestros estudiantes.

Han pasado 15 años desde que iniciamos esta gesta educativa, guiados por nuestra Misión de Amor y con el firme compromiso de impulsar un modelo de educación alternativa, personalizada y emancipadora, capaz de ofrecerle a nuestras niñas, niños y adolescentes las herramientas que necesitan para ser, ante todo, buenas y buenos ciudadanos.

Mirando al pasado, vemos cómo se ha desarrollado Nuestra Escuela y cómo ha evolucionado este proyecto, desde haber sido concebido en un sueño que inspiró las andanzas de nuestro cofundador y pasado presidente, Justo Méndez Arámburu, y que contagió a nuestra familia, integrada por parientes, compañeras y compañeros de vida y fieles amistades.

Al paso de estos tres lustros, Nuestra Escuela ha logrado impactar miles de jóvenes puertorriqueños que, por razones diversas, habían perdido la esperanza en nuestro sistema educativo tradicional. Hemos visto cómo se transforma una vida con el gesto amoroso de educar con pasión, construyendo espacios de confianza, respetando las diferencias y acentuando las cosas que nos aproximan.

El amor y la amistad que hemos impartido a nuestro estudiantado han sido la receta perfecta para despertar la ilusión en un mejor mañana y, sobre todo, en una mejor Patria sostenida en principios de equidad y justicia.

En este periodo, y habiendo logrado construir una organización con solidez y estabilidad, Nuestra Escuela se encamina a una nueva etapa en su historia con nuevos retos y muchos planes por desarrollar.

Seguimos apostando a la excelencia como la máxima aspiración en todo lo que hacemos, lo que significa que no habremos de conformarnos con los resultados obtenidos sino que iremos un paso más allá para fortalecernos y garantizar el éxito de nuestra gestión social y educativa.

Uno de los sueños que habremos de perseguir en esta nueva jornada es fortalecer las capacidades lectoras de nuestros presentes y futuros estudiantes, con lo que buscamos convertir la lectura en un ejercicio crítico que derive deleite, inspiración y apoderamiento. La lectura, dentro del modelo de escuela alternativa que representamos, debe ser concebida como sinónimo de calidad y transformación.

En la lista de desafíos que tenemos ante nosotras y nosotros está evolucionar las iniciativas de emprendimiento económico que hemos desarrollado hasta el momento para comenzar a crear modelos de empresas sociales que ayuden a la sostenibilidad de nuestra organización.

Desde nuestros centros educativos continuaremos fortaleciendo las destrezas de emprendimiento en nuestras alumnas y alumnos, una tarea importante que ha enriquecido nuestro currículo, mas como entidad sin fines de lucro estamos compelidos a explorar todo el potencial de oportunidades que hay a nuestro alrededor para, poco a poco, sostener económicamente la operación de nuestro modelo educativo. Estamos conscientes que las condiciones del País han cambiado, y si Nuestra Escuela quiere mantener viva su misión debe modelar lo que predica a través de iniciativas que nos permitan generar mayor sostenibilidad e independencia económica.

Apostamos, además, a concentrar esfuerzos para el rescate de espacios urbanos en desuso mediante prácticas de revitalización, de manera que ayudemos a transformar los cascos urbanos en proyectos colectivos, que pueden ir desde huertos, parques recreativos y puntos de encuentros para la concertación de nuestras comunidades, como lo hemos iniciado en el municipio de Caguas.

Dimensionar y replicar el proyecto de Nuestra Escuelita en otros municipios de la Isla ocupa un rol principal en nuestra agenda de trabajo, por tratarse de un centro educativo preescolar y primario que nos permite sembrar una semilla de esperanza en la niñez que transformaremos en ciudadanas y ciudadanos capaces de forjar un mejor país.

Asimismo, vamos tras la expansión de nuestro programa educativo para adultos en Caguas para, de esa manera, continuar impactando familias, un objetivo que ha sido uno de los ejes de nuestra organización.

Estoy convencida que estamos ante una gran oportunidad para desarrollar nuevas ideas y aspiraciones en Nuestra Escuela y así continuar siendo un ejemplo de las cosas que son posibles lograr en el país cuando ponemos nuestro mayor empeño y dedicación.

De la misma manera, reconocemos que nuestros planes y proyectos no serán posibles sin el apoyo de todo nuestro personal, quienes son las verdaderas y verdaderos Quijotes de esta hazaña social y educativa.

Cuento con ustedes, amigas y amigos, para emprender con pasión este nuevo camino en la historia de Nuestra Escuela adonde llegamos un día dispuestas y dispuestos a transformar vidas.

Un fuerte abrazo,

Ana Yris Guzmán Torres

Presidenta Ejecutiva


1 de marzo de 2016

San Juan, Puerto Rico