Declaración de Nuestra Escuela a favor de la escuela pública puertorriqueña

Nuestra Escuela (NE), una organización de educación alternativa y personalizada sin fines de lucro y de base comunitaria, reitera que no favorece la administración de las escuelas públicas puertorriqueñas por entidades privadas.

De la misma manera, afirma que la educación tiene que transformarse para fortalecerse, mas esa transformación debe estar sostenida sobre el principio básico de la defensa de la escuela y el sistema público de enseñanza.

La escuela pública requiere procesos de innovación hacia una educación liberadora, desde la cual se construya el Puerto Rico que las y los puertorriqueños necesitan, merecen y pueden. Y para hacer posible ese país, se necesita un proyecto que lo oriente y ese proyecto, a su vez, requiere ser desarrollado y enseñado desde la escuela pública como proyecto de interés público.

La educación pública de las y los puertorriqueños no puede ser dependiente de intereses privados, con o sin fines de lucro. Por eso, si se quiere un mejor modelo educativo, que sirva de herramienta para la construcción de un mejor país, la ciudadanía no puede ceñirse a la idea de desmantelar el Departamento de Educación para lograrlo.

Por el contrario, la búsqueda de soluciones para atender los problemas educativos que existen deben inscribirse a la defensa y robustecimiento del sistema de enseñanza público dotándolo de recursos y proveyéndole herramientas que viabilicen su transformación.

En esa ruta, NE se hace disponible para participar del proyecto que transforme la educación pública hacia una liberadora desde el propio espacio público, lo que se logra, entre otras cosas, haciendo valer la Ley Orgánica del Departamento de Educación, Ley Núm. 149, que provee los espacios necesarios para impulsar su evolución.

Como comunidad educativa, NE discrepa del señalamiento que el sistema de enseñanza público ha fracasado y que, por tanto, hay que repartir cientos de escuelas entre entidades privadas. Esa opinión pasa por alto las múltiples experiencias exitosas del sistema educativo público y obvia los logros alcanzados por sus estudiantes y maestros.

Cierto es que hay cosas que resolver. La educación necesita reenfocarse para atender las necesidades del presente y el futuro. Necesita, además, revisar sus métodos de enseñanza y sus formas de relacionamiento para que logren que sus alumnos afiancen las destrezas necesarias que les dotarán de capacidades para el desarrollo de una vida plena y productiva.

Pero para lograrlo hay que trabajar en comunión con todos los sectores de la comunidad educativa y redefinir, en un ejercicio de concertación, cuál es la educación que necesitan para el país que se quiere construir y cuáles son las metodologías que lo posibilitan. Al final, se confirmará, que la construcción del proyecto de un Puerto Rico justo, equitativo, sostenible y democrático solo será posible desde el espacio público.

De la misma manera, ese proyecto educativo no puede estar circunscrito al ejercicio de pasar unas pruebas de aprovechamiento. Tiene, en cambio, que estar enfocado en la formación de la ciudadanía que lleva a su población a gestar la aspiración de un nuevo y mejor país.

Por experiencia, NE sabe que para colaborar y aportar a la transformación educativa no se necesita ceder la administración de escuelas públicas a nadie fuera del sistema público. Hay, por el contrario, que depositar fe y confianza en los miembros de las comunidades escolares, que son quienes pueden dirigir su propio proceso de transformación con el apoyo de aliados que, como NE, apuestan a las fortalezas de la escuela pública y están convencidos que la opción para mejorar la educación de un país no es cediendo su patrimonio educativo para que sea administrado por entidades privadas u organizaciones sin fines de lucro.

La educación pública es uno de los patrimonios más importantes del pueblo de Puerto Rico y debe seguir siéndolo. Por eso, NE reitera su respaldo a la escuela pública, siempre pública, al tiempo que afirma su oposición a cualquier práctica de privatización en el sistema educativo público.